Conocida como la villa de los puentes y las torres, Potes emerge junto a los Picos de Europa como uno de los pueblos más bonitos de toda España. Es una localidad que lo tiene todo. Tiene patrimonio, tiene gastronomía, tiene un entorno natural idílico, es una base ideal para conocer los Picos de Europa y culmina la última etapa del Camino Lebaniego, que llega hasta el cercano Monasterio de Santo Toribio de Liébana, uno de los lugares santos de la cristiandad.
Su nombre se debe a los numerosos puentes con los que cuenta en su casco histórico. O más bien, con los que contaba esta zona en época romana, que es de cuando proviene su nombre. Las torres defensivas, fruto de esa larga historia que aún se conserva en sus barrios y en su entramado medieval, son su otro gran atractivo y una de las cosas que hay que ver en cualquier visita a Potes.
Sus antiguas iglesias y ermitas y su gastronomía completan el círculo y hacen de Potes un punto turístico de primer nivel, que nunca debe faltar en cualquier ruta por Cantabria. Por algo es uno de los pueblos más visitados de la comunidad cántabra pese a la dificultad que supone llegar hasta él. No en vano, hay que recorrer una veintena de kilómetros por el Desfiladero de la Hermida, por una carretera llena de curvas y con paredes de piedra a los lados. El esfuerzo merece la pena.
Se trata de un lugar estratégico, punto de encuentro de los dos ríos de Liébana, el Deva y el Quiviesa, su afluente; y centro de los cuatro valles que conforman la comarca de Liébana. Eso le dio el protagonismo histórico que permitió su desarrollo y le concedió la importancia que aún hoy tiene.
Aunque no sólo es famosa por lo que puedes ver en Potes, sino por lo que su entorno ofrece. La villa de los puentes es un lugar estratégico para conocer el interior de Cantabria, el precioso Valle de Liébana -o más bien los cuatro valles- y el Parque Nacional de los Picos de Europa. Los que hayan llegado haciendo el Camino Lebaniego desde San Vicente de la Barquera ya sabrán lo que se van a encontrar. Pero hay mucho más: el mirador de Fuente Dé, los preciosos pueblos de Mogroviejo y Bejes, el ya mencionado Monasterio de Santo Toribio… La visita a Potes da para mucho.
Descubre en este post qué ver en Potes en un día y lo que ofrece su entorno tanto a los viajeros como a los peregrinos que, cada año más, recorren las montañas de Cantabria para llegar al lignum crucis de Santo Toribio.
15 lugares que ver en Potes en un día
Pese a sus edificios históricos y a lo mucho que hay que ver en Potes, no podemos olvidar que es un pueblo. Y además, un pueblo de montaña, que nunca ha tenido una población sobresaliente. Eso significa que puedes recorrerlo tranquilamente en una mañana o una tarde, aunque si quieres disfrutar de todos sus encantos, sobre todo el gastronómico, lo mejor es que le dediques todo un día en recorrerlo y visitarlo.
Si a eso añadimos su entorno, lo convierten en una base ideal para pasar cualquier fin de semana, aunque de eso ya hablaré más adelante. Si nos centramos en lo que hay para ver en Potes, pese al ‘reducido’ tamaño del que antes hablaba, cuenta con un número importante de edificios, puentes y fuentes históricas, y con un casco antiguo que está declarado como Bien de Interés Cultural, con categoría de Conjunto Histórico Artístico.

Insisto tanto en lo del tamaño porque pese a que aquí diferencio 15 lugares o puntos que debes ver y/o recorrer en Potes, lo ideal es que los conozcas paseando tranquilamente, perdiéndote por sus calles y volviendo a reencontrar el camino, disfrutando de sus callejuelas, puentes, torres y caserones, pues al estar todo tan junto, nunca será un largo trayecto.
Esta es la forma de recorrer Potes que recomiendo. No un recorrido lineal, sino uno que te lleve por cada torre, calleja o fuente, que siempre hay en cada uno de sus barrios, de forma aleatoria, disfrutando del paseo por Potes y no tanto de una lista concreta de lugares y monumentos imprescindibles, aunque sea la que aquí exponga.
Torre del Infantado
Potes es conocida como el pueblo de las torres y los puentes y, si bien hay varias, sobresale entre todas ellas la Torre del Infantado. No es una cosa que vayas a tener que buscar para ver en Potes, pues destaca en su lugar principal, frente a la Iglesia, al lado del río y de la plaza principal del pueblo. Por algo es el mayor emblema de la localidad.
Su nombre le viene de Don Diego Hurtado de Mendoza, segundo Marqués de Santillana y primer Duque del Infantado, título que le fue concedido por los Reyes Católicos. Fue el principal bastión defensivo del valle, luego también ejerció de cárcel y de Ayuntamiento. Actualmente acoge una sala de exposiciones y es el principal mirador desde el que se puede ver toda la villa de Potes.
Posiblemente, tu visita a Potes comience allí, aunque tal vez hayas pasado antes junto a sus dos iglesias, la antigua y la nueva. Pese a que visitarla cuesta un módico precio, merece mucho la pena. La Torre del Infantado no sólo es un mirador único para ver Potes y su entorno (el monte Viorna, los Picos de Europa…), sino que también es un lugar único para conocer, entre otras cosas, quien fue Beato de Liébana, la influencia de los escritos de este monje en la Edad Media, en toda Europa occidental, y poder ver la mejor exposición de Beatos del mundo.
Iglesia de San Vicente
Cuando decía que tal vez lo primero que visitases fuera la Torre del Infantado es porque es el edificio más importante de la localidad. Sin embargo, si has llegado en coche o en bus, lo primero que te vas a encontrar al dejar el vehículo en el párking cercano es la Iglesia de San Vicente. Sobresale en su entorno y, en días claros, se pueden ver a su espalda los majestuosos Picos de Europa.
Esta iglesia, no obstante, no es muy antigua, pues data del siglo XIX, ya que fue necesario construir una nueva ante el crecimiento de la Villa de Potes y el estado de ruina en el que se encontraba la vetusta iglesia del mismo nombre, que era del siglo XIV. En su interior sí tiene varios tesoros ‘guardados’, entre ellos dos grandes lienzos: uno de El Cristo de Burgos y otro de la conversión de San Pablo. Así mismo, acoge unos bonitos retablos procedentes del antiguo Convento de San Raimundo, del que apenas se conserva, como veremos a continuación, restos de la portada y el claustro.

Antigua iglesia de San Vicente Mártir, hoy Oficina de Turismo
Justo al lado de la nueva está la antigua Iglesia, otro lugar imprescindible que, sin duda, debes ver en Potes, aunque sólo sea porque ejerce de Oficina municipal de Turismo y es un buen lugar para orientarte de todo lo que se puede hacer en la localidad y en el Valle de Liébana.
También es la Oficina de Atención al Peregrino, donde se pueden dejar las mochilas para hacer los tres últimos kilómetros hasta el Monasterio de Santo Toribio de Liébana. Y es la sede del Centro de Estudios Lebaniegos Don Desiderio Gómez Señas, que suele acoger habitualmente algunas exposiciones temporales.
Sus puentes, imprescindibles en cualquier visita a Potes
Lógicamente, si bien he hablado antes de la Torre del Infantado por su importancia y de las iglesias por su valor artístico y la cercanía con lo que seguramente será el inicio del recorrido por Potes, en el pueblo de las torres y los puentes no puedes dejar de ver estos últimos.
Los principales son los puentes de San Cayetano y el de la Cárcel, aunque tal vez las imágenes más conocidas de ellos llegan, en muchas ocasiones, desde el tercer puente o puente Nuevo, el único que se puede atravesar en vehículo y que vertebra las dos orillas de la localidad.
Empezamos por éste, que está situado muy cerca de las iglesias de San Vicente y la comunica la plaza que las preside con la Plaza del Capitán Palacios, el centro neurálgico de Potes.
El puente de la Cárcel está muy cerca del primero y de la confluencia de los ríos Deva y Quiviesa. Recibe este nombre porque está frente a la Torre del Infantado, que en su día ejerció de cárcel.

El puente medieval de San Cayetano, por su parte, recibe el nombre por la cercanía de la ermita de este santo y sirve para unir los barrios de La Solana, Fuente la Riega y el Tullo con el Barrio del Sol, los principales barrios que podrás ver en cualquier recorrido por Potes.
Paseo fluvial por las orillas del Deva y el Quiviesa y encuentro de los dos ríos
En cualquier visita a Potes es obligado recorrer también los puentes desde abajo por una senda que te lleva dos kilómetros y que te hace ver una perspectiva diferente de esta villa medieval. A esa senda se puede bajar tanto desde el puente de la Cárcel como desde el de San Cayetano.
Precisamente, junto al puente de la Cárcel podemos ver la unión de los ríos Deva y Quiviesa, su afluente, una junta que es otro de los lugares que se aconsejan ir a ver en Potes. Junto al puente de San Cayetano también podemos observar un antiguo molino, que no es el único que veremos si seguimos el recorrido junto al río hasta el final. Se aconseja empezar desde este último puente y pasar junto a los otros dos antes de seguir, si uno quiere, con el recorrido.
Plaza del Capitán Palacios
Aunque quisieras evitarla, seguro que acabarías en la Plaza del Capitán Palacios si vas a ver Potes alguna vez. Se trata del centro neurálgico de la localidad, está entre el puente Nuevo y el de la Cárcel, frente a la Torre del Infantado. Y, en ella, vas a encontrar restaurantes, tiendas de souvenirs y de todo tipo…
Esta plaza es el lugar principal de las celebraciones de Potes y está presidida por un templete que sirve como escenario cuando así se requiere. En días claros, las vistas con la iglesia de San Vicente y las montañas de fondo son muy sugerentes.
Un paseo por los barrios de La Solana, San Pedro, El Tullo…
Aunque el barrio más antiguo que puedes ver en Potes es el Barrio del Sol, la localidad creció más por los barrios de La Solana, de San Pedro, del Tullo, de la Fuente la Riega… que son una muestra de su entramado medieval, lleno de callejuelas, casas centenarias y señoriales, alguna de sus torres o fuentes, como la de la Riega, que le da nombre a la calle que la acoge.

El Barrio de La Solana es el más conocido y debes incluirlo en cualquier ruta que hagas por Potes. Paseando por esta margen del río Quiviesa, muy cerquita, encontrarás la torre de San Pedro, del barrio del mismo nombre, o, junto a la Fuente de la Riega, la Torre de Calseco.
Barrio del Sol, el más antiguo que puedes ver en Potes
Como casi todo en Potes, el Barrio del Sol ‘huele a viejo’, pero en este caso más, pues el barrio más antiguo de la localidad. Está en la otra margen del río Qiviesa, en la misma que las Iglesias o la Torre del Infantado y junto a la salida hacia el Monasterio de Santo Toribio.
Para llegar a él desde la otra margen, seguramente, cruzarás el puente de San Cayetano. Aunque, lo lógico, es que te dirijas a él desde la iglesia de San Vicente. En tu paseo pasarás por la Torre de Orejón de la Lama o por la Casona de la Canal, actual Casa de Cultura. Muy cerca de este barrio también se encuentra la ermita de la Virgen del Camino. Y, como en el resto de la localidad, encontrarás bares y mesones para disfrutar de la gastronomía local. Los arcos de piedra paralelos que encuentras en la calle Sol son una de las imágenes icónicas que puedes ver en Potes.

Barrio Colgante
En realidad, el llamado Barrio Colgante está integrado en el Barrio del Sol, pero recibe un nombre específico por la particularidad de sus casas, que se conservan en el tiempo asomadas justo en el margen del río Quiviesa.
Estas casas se sitúan en la parte del río que hace una curva antes de pasar por debajo de los puentes y unirse al río Deva poro después de la Torre del Infantado.
Convento de San Raimundo
No es mucho lo que queda de este antiguo convento dominico fundado a principios del siglo XVII. Y, de hecho, sus mayores tesoros -sus antiguos retablos- están en la iglesia de San Vicente. Pero, sabiendo que fue clausurado definitivamente hace casi dos siglos, bastante es que aún perviva su claustro y parte de la portada original. Pese a ello, ahora tiene una importancia capital en Potes, pues alberga el Ayuntamiento de la localidad.
Museo Juan de la Cosa – Casa de la Cultura
Una de las opciones culturales que puedes ver en Potes es la Casa de la Cultura, que puedes encontrar en un edificio antiguo situado en el Barrio del Sol. Se trata, no obstante, de una fundación privada (Asociación Fredo Arias de la Canal) y para visitarla hay que pagar entrada.
En ella se encuentra el Museo Cartográfico Juan de la Cosa, una curiosa colección que ofrece un recorrido por la evolución de la cartografía desde la Edad Media y que lleva el nombre del marino y cartógrafo cántabro que fue el primero en representar América en un mapa. En este museo encontrarás antiguos mapas, muchos de ellos originales.
Así mismo, también suele acoger otras exposiciones temporales y allí se entregan premios importantes y se celebran las Jornadas Hispanistas Lebaniegas, que organiza la misma Casa de la Cultura de Potes.
Las torres de Potes y la Ruta de Escudos
Cuatro son las torres que aún se pueden ver en Potes aparte de la ya descrita del Infantado. En la orilla del Barrio del Sol y cerca de la casa de la Cultura podemos encontrar la Torre de Orejón de La Lama, mientras que en la otra orilla del río Quiviesa se encuentran las torres de Calseco, Osorio y San Pedro.
La primera, la Torre de Orejón de La Lama, también se le conoce como Torre de Bedoya, ya que fue mandada construir por Juan Gómez de Bedoya entre los siglos XV y XVI. Hoy día se utiliza también como sala de exposiciones.

Muy cerca del puente de San Cayetano y junto a la Fuente de la Riega se encuentra la Torre de Calseco, que data del siglo XVIII y que fue el origen de los barrios de El Llano y de La Solana.
La Torre de San Pedro, que dio lugar al barrio del mismo nombre, es la más antigua de todas, ya que data del siglo XIII y fue construida por Don Pedro Roiz de Lamadrid, por aquel entonces señor de Potes y Merino Mayor del Rey o Adelantado Mayor. Tenía dominio sobre la Merindad de Liébana-Pernía, por lo que abarca un terreno que hoy forma parte de las comunidades de Cantabria y Castilla-León.
La más alejada del centro neurálgico tal vez sea la Torre de Osorio, aunque aquí las distancias no son grandes y está muy cerca del Monasterio de San Raimundo, hoy Ayuntamiento. Se construyó entre los siglos XVII y XVIII por la familia Campillo.
Las torres no son las únicas casas antiguas que están presididas por un escudo de familia, pues por toda Potes puedes encontrar esto e, incluso, el Ayuntamiento propone una Ruta de los Escudos. La Casona del Capitán, la Casona de Otero y Cossío, la Casona de la Canal -que es el edificio donde está la Casa de Cultura-, o el Antiguo Convento de los Jesuitas, hoy restaurante, son sólo algunos de los puntos de esta ruta.
Las antiguas fuentes que debes ver en Potes
Una ruta por Potes también te llevará a sus fuentes, entre las que sobresalen dos.
Una, tal vez la más conocida, es la Fuente de la Riega, situada en la calle del mismo nombre, una de las más populares que puedes ver en Potes y que comunica con el Barrio de La Solana.
En cuanto a la otra, a la Fuente de Fonfría, debes salir de la localidad para verla, aunque está muy cerca, en dirección a Fuente Dé.
Ermitas, estatuas y la ruta de paneles
Para ver todo esto no hay que ir específicamente a buscarlo, sino que lo puedes ir encontrando si planificas una ruta por Potes, que suele tener el principio y el final junto a iglesia de San Vicente y la Oficina de Turismo.
A lo largo del recorrido, aparte de las torres, puentes, fuentes y demás monumentos antes nombrados, también vas a encontrar estatuas como la de la Alquitara, junto a la Iglesia, dedicada a ese aparato que históricamente se ha usado para destilar el orujo de Liébana. También hay una dedicada al médico rural que tanto bien hizo en esta tierra, al peregrino -en el camino hacia Santo Toribio- o a Jesús de Monasterio, el afamado violinista y compositor español del siglo XIX, nacido en Potes.
En cuanto a las ermitas, dentro del casco histórico puedes encontrar la de San Cayetano, junto al puente, y la de la Virgen del Camino, junto al Barrio del Sol. No obstante, la más importante está a un kilómetro de la localidad y es la Ermita de la Virgen de Valmayor, patrona de Potes. Un edificio que data del siglo X.
En cualquier paseo por Potes también vas a poder ver una serie de paneles que contienen postales y fotos antiguas de la localidad. En algunas de ellas se puede apreciar lo poco que algunas de las zonas han cambiado con el paso del tiempo.
Monasterio de Santo Toribio de Liébana
Todo lo que he puesto aquí, a excepción de la Ermita de Valmayor y de la cercana Fuente de Fonfría, se encuentra dentro del casco histórico de Potes, no así el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, que está a unos tres kilómetros. El hecho de que haga esta excepción cuando lo que estoy describiendo es todo lo que se puede ver en Potes es por la importancia del mismo.
El Monasterio de Santo Toribio de Liébana es uno de los lugares santos de la cristiandad, fue erigido en el siglo VI, tuvo una importancia capital en la Edad Media y es el punto final de la peregrinación del Camino Lebaniego, que está protegido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad dentro de los itinerarios del Camino de Santiago. En él se encuentra la reliquia del Lignum Crucis, el trozo más grande conocido de la cruz donde murió Jesucristo.
Cerca del Monasterio de Santo Toribio hay varias ermitas que merecen una vista y también está el Mirador -y ermita- de San Miguel, desde donde hay unas bonitas vistas de Potes y de la comarca del valle de Liébana.
Mapa de Potes
Como decía, todo esto -salvo el Monasterio de Santo Toribio- se puede ver paseando por un pueblo histórico, pero que, al fin y al cabo, es una localidad pequeña que se puede disfrutar y recorrer en medio día, o ampliar la jornada aprovechando sus bondades culinarias. El propio Ayuntamiento de Potes propone una ruta con hasta 20 lugares para ver en la que se incluyen todas las anteriormente mencionadas.
En ese mapa de Potes, que puedes obtener en la Oficina de Turismo, también propone una ruta de postales, por todas las que hay en la localidad; y otra por la vía fluvial, en la que se pueden conocer la junta de los dos ríos, los puentes o los molinos que aún se conservan junto al río. Todo ello aparte de sugerirte varias rutas de senderismo por las cercanías de esta preciosa localidad cántabra.

Preguntas frecuentes y dudas
Cuándo es la mejor época para ir a Potes
Cualquier época del año es buena para conocer este pueblo y sus alrededores, aunque en verano, puentes y festivos, al ser tan turístico, puede estar algo masificado. Potes es uno de los pueblos más turísticos de toda España, tiene una fama bien merecida y eso se traduce en una gran afluencia. A su favor hay que decir que el hecho de que esta zona esté entre las preferidas de cualquier viajero hace que haya muchas opciones de ocio, de alojamiento y restauración.
Cuál es el tiempo aconsejable para ver Potes
Como he descrito antes, en Potes hay mucho que ver, pero también es un pueblo pequeño, que se puede recorrer de sobra en medio día. Y eso aunque en la visita incluyas la entrada a la Torre del Infantado, que lleva un rato, o a la Casa de la Cultura y su exposición de mapas.
De todas formas, muchos de los que viajan a esta zona no van de paso, sino que le dedican más de un día y también conocen sus alrededores, ya sea haciendo rutas o desplazándose hasta los pueblos y puntos de interés. Es un plan perfecto para un fin de semana.
Cómo llegar a Potes
Si vas con coche propio, la carretera que comunica la autovía A-8 con Potes atraviesa el Desfiladero de la Hermida, 21 kilómetros llenos de curvas y a través de un paisaje de ensueño. Es la ruta más habitual y llega desde la costa, aunque, como también se puede llegar tanto desde León, atravesando el Puerto de San Glorio, como desde Palencia, desde la zona de Alto Campoo y pasando por Pesaguero y Cabezón de Liébana.
También se puede llegar en autobús, con varias conexiones al día desde Santander, pasando por Torrelavega y por San Vicente de la Barquera. En tren, la estación más cercana está a más de 40 kilómetros, así que no parece la mejor opción para llegar.

Dónde aparcar en Potes
Potes tiene varias zonas de aparcamientos gratuitos, pero el más grande y mejor situado es el que hay en lo que se conoce como El Ferial y en la Plaza de La Serna, que están justo detrás de la Iglesia de San Vicente y en lo que sería la salida en dirección al Monasterio de Santo Toribio de Liébana. A las afueras de la localidad también hay un parking de autocaravanas.
Dónde alojarse en Potes
En un pueblo tan turístico y en una comarca tan visitada por su cercanía a los Picos de Europa lugares de acogida no van a faltar. En total, en esta zona de Liébana y Picos de Europa hay oficialmente más de 150 opciones para poder alojarse en Potes y su entorno.
Y mucha variedad. Hoteles, hostales, pensiones, posadas, cinco campings y hasta un parador nacional, el de Fuente Dé. También cuenta con el Balneario de la Hermida. Sin embargo, lo que más proliferan son los alojamientos rurales, pues hay más de un centenar de ellos en esta zona de Liébana y Picos de Europa.
Para comer en Potes tienes también muchas opciones, varias de las cuales están en torno a la plaza del capitán Palacios y la Torre del Infantado. Famoso en esta zona es el cocido Lebaniego. También sus embutidos, su miel y sus quesos. Para el postre, destacan los canónigos o los frisuelos de Liébana. Y aparte está el orujo, que también tiene fama y hasta le han dedicado un monumento a la alquitara que sirve para fabricarlo.
Qué día se celebra el mercado en Potes
Si dispones de cualquier día para visitar Potes, el lunes sería una gran elección. Primero porque, salvo en verano, no encontrarás tanta afluencia de visitantes. Y, segundo, porque es el día de mercado en la localidad y en él se venden todo tipo de productos típicos de la zona.
Qué ver y hacer en los alrededores de Potes
Independientemente del Monasterio de Santo Toribio de Liébana, de sus cercanas ermitas o del Mirador de San Miguel, de los que ya hemos hablado, la comarca de Liébana y los Picos de Europa ofrecen un panorama estimulante para cualquier persona amante de la naturaleza y de los pueblos mágicos.
Pueblos con encanto: Aparte de Potes, esta zona cuenta con pueblos de postal como Mogroviejo o Bejes, que parecen anclados en el tiempo. Aunque ninguno llega a los cien habitantes, son dos de los pueblos más bonitos de Cantabria.
Teleférico de Fuente Dé y Picos de Europa: En cualquier visita a esta zona también hay que tener presente este lugar único, desde el que puedes acceder, tras salvar un desnivel de más de 1000 metros, a los Picos de Europa. Algunas de las rutas que pueden hacerse en esta zona (ruta de los Puertos de Áliva, la más conocida) se encuentran entre las más populares del norte de España.

Cicera y el Mirador de Santa Catalina: No se encuentra en el mismo valle de Liébana, pero si has venido haciendo el Camino Lebaniego pasarás por este precioso pueblo o harás noche en él. Sería aconsejable esto último, porque muy cerca se encuentra el Mirador de Santa Catalina, otro lugar ideal para ver los Picos de Europa así como el Desfiladero de la Hermida. En cuanto a Cicera, con sólo decir que en 2022 fue galardonado con el Premio Pueblo de Cantabria por lo bien conservado que se encuentra no hace falta añadir más.
Santa María de Lebeña: Entre tanta naturaleza también hay que dejar sitio a la historia y a la cultura. En la zona hay muchos edificios antiguos, pero pocos pueden hacerle sombra a esta iglesia prerrománica, única en su género y que es Monumento Nacional desde el siglo XIX. Se trata de una construcción mozárabe del siglo X, que se considera como el principal monumento prerrománico de Cantabria.
Hasta aquí todo. Espero que esta guía le sirva a todo aquel que la lea en su visita a Potes; y, a ser posible, al que aún no haya ido, le anime a conocer tanto lo mucho que hay que ver en esta preciosa localidad cántabra como en sus alrededores.
Para cualquier duda, podéis escribir en los comentarios.






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