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Qué ver en Eslovenia: 30 lugares que no te puedes perder

Qué ver en Eslovenia: 30 lugares que no te puedes perder
Piran, Ljubljana, Lago Bled, Castillo de Predjama, Cuevas de Skocjan y Postojna... Eslovenia tiene mucho que ver, pero más aún que recorrer; paraíso natural y destino sostenible, destaca por sus miles de kilómetros de senderos que te acercan a una de las maravillas naturales más espectaculares de Europa

Eslovenia no es un país muy extenso, no tiene grandes ciudades aparte de la capital ni es el mejor comunicado, en parte por culpa de su orografía, pero posiblemente sea uno de los destinos más completos de Europa.

Es un destino ideal para los amantes de la naturaleza, no en vano cuenta con más de 10.000 km de senderos señalizados y adaptados. Tiene bosques, espectaculares cascadas, lagos increíbles, montañas… Es un paraíso verde del que no duda en presumir. Por ello destaca como destino sostenible. La marca Slovenia Green así lo certifica.

También tiene una historia detrás donde los vestigios de un pasado veneciano, austriaco o, parcialmente, italiano -en el oeste- se mezclan con la idiosincrasia autóctona y su reciente pertenencia a la república yugoslava. Castillos, puentes, ciudades amuralladas, pueblos medievales, etc así lo confirman. También hay restos de un duro y reciente pasado como frente de la I Guerra Mundial.

Y, por si fuera poco, cuenta con una pequeña zona de costa, en la que guarda joyas como Piran o destinos de relax como Portozoz o Izola.

Un país para caminar

Con tanta ‘dispersión’, no es el mejor país para conocerlo en poco tiempo aprovechando los transportes públicos. Así podrás ver los principales atractivos, pero tendrás poco tiempo para más.

Los que buscan los llamados sitios ‘top’ siempre podrán acudir a esos tres o cuatro lugares. A la capital, al Lago Bled y alrededores, a las cuevas de Postojna o a Piran y la costa del Adriático, que suelen ser lo más visitado. Y posiblemente también sea lo que tenga mejores conexiones.

Sí es un país ideal para hacerte una ruta más lenta en coche y buscar las pequeñas ciudades y las zonas de montaña. O, si ya cuentas con mucho tiempo, Eslovenia es ideal para descubrirla caminando. O, al menos, hacerte algunas de las rutas diseñadas (Alpes Julianos, Camino de la Paz…) o parte de ellas. Vas a encontrar hostales en cualquier ciudad o pueblo. Y con todos esos caminos, también muchas personas que buscan lo mismo que tú.

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Vista del Valle del Soca, desde el castillo de Tolmin.

30 lugares que ver en Eslovenia

Si dispones de ese tiempo del que hablaba podrás elegir. En una ruta de diez días te puede dar tiempo a ver mucho o a quedarte con sólo una parte. Aunque como decía al principio sea un país relativamente pequeño, para alguien que va de España, le sorprende a cada paso y cualquier zona tiene atractivos para que te quedes un tiempo disfrutando de ellos.

Hasta 30 lugares podría destacar que merecen una parada. Evidentemente no son los únicos, pero hay tantos… Y eso que sólo me refiero a la zona centro y oeste, la más turística.

En el Este espera Ptuj para la próxima vez, una población medieval que me quedé con las ganas de ver y por cuestiones de agenda no pude ir. O la segunda ciudad del país, Maribor. No es una zona tan turística como la oeste, pero que también cuenta con atractivos a tener en cuenta.

Si quieres orientarte por zonas, mejor mira la ruta de 10 días por Eslovenia que hice y que te puede servir como base. Aquí he preferido dividirlo por categorías para que puedas hacerte tú tu propio itinerario e incluir algunas de estas bellezas que puedes ver en Eslovenia.

Nueve ciudades y pueblos de Eslovenia que debes visitar

Ljubljana

Es la capital de Eslovenia. Es la única gran ciudad del país y no sólo puede presumir de historia sino que lo hace por ser uno de los destinos verdes del mundo. Verás a muchos ciudadanos desplazándose en bici o caminando. En especial, por un centro que no está masificado.

Sólo por ver el peculiar barrio de Metelkova y su arte callejero merece la pena ir. Pero además, destaca el entorno del río con sus terrazas y bares, sus puentes y el cercano casco histórico. Y también su castillo, lugar privilegiado para ver la ciudad desde las alturas. Es una capital que se puede conocer en un día y disfrutar en muchos.

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El puente triple, uno de los símbolos de Ljubljana.


Skofja Loka

La califican como la población que mejor conserva su aspecto medieval. Puede que alguno lo discuta, lo que no va a poner en duda es que se trata de un pueblo precioso, de casas antiguas bien conservadas y que está coronado por un castillo que muestra su antigüedad. Cercana a la capital y a su aeropuerto, se extiende junto al Rio Sora, cuyos puentes sirven de entrada al peatonal casco histórico.

Kranj

Muy cerca del aeropuerto que conecta la capital con el resto del mundo y enclavada en medio de los Alpes eslovenos encontramos esta preciosa localidad, una de las más hermosas que puedes ver en Eslovenia. Aunque en realidad es una ciudad industrial conserva intacto su casco histórico, que además ‘protege’ restringiendo el paso de vehículos.

Se le conoce como la Ciudad de Preseren, porque allí vivió, trabajó y murió el poeta más grande de Eslovenia y está plagada de centros de arte y estudios de fotografía. Este casco histórico, además, bordea un cañón de 30 metros de profundidad que forma el río Kokra y que atraviesa el centro de la población.

Y todo ello en la cuarta ciudad más grande del país, lo que significa que tiene todos los servicios. Y que no sólo está cerca del aeropuerto sino a medio camino entre el Lago Bled y la capital. No hay excusa para no visitarla.

Kamnik

Situada al sur de los Alpes eslovenos y cerca de la capital se usa de base para ver Velika Planina o recorrer Kamniska Bistrica o se combina con éstas para disfrutar de una de las zonas más variadas y hermosas del país. Ciudad populosa e histórica, conserva parte de esa historia en sus dos castillos -que hasta podría decirse que son cuatro si nos atenemos a lo que podemos encontrar en sus alrededores-, en las casas solariegas que se conservan en su calle principal, muchas de ellas habitadas en la antigüedad por los ciudadanos ilustres que en ella vivieron, en el enorme monasterio franciscano…

Y, además de las mencionadas maravillas naturales, a apenas unos minutos tiene el arboreto de Volcji Potok, el jardín botánico más grande de Eslovenia.

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Mali grad (Pequeño castillo), una de las atracciones de Kamnik.


Radovljika

Situada a apenas 8 kilómetros del Lago Bled suele combinarse con éste en algunas de las excursiones que llegan desde la capital. Su casco histórico emerge en todo lo alto de un cerro, con vistas a un precioso valle, y tiene perfectamente conservada su estructura medieval, cerrada y rectangular. Una larga plaza al fin y al cabo: la Plaza Linhart, cuyo nombre se debe a un escritos e historiador famoso de la localidad.

Y dentro de ella encontramos los mismos edificios históricos que, con apenas cambios, han evolucionado desde ese medievo hasta la actualidad. Incluido el que fuera palacio de los señores del lugar -el Castillo de Diestricstein, ahora museo etnográfico- o la iglesia de San Pedro, que cierra la plaza por uno de sus lados.

La localidad se ha hecho famosa en los últimos tiempos como capital de la apicultura y del chocolate. De este último se celebra un festival todos los años.


Kobaric, Bovec, Dreznica o Tolmin

Si vas al valle del Soca tendrás la duda de donde quedarte, ya que todas sus poblaciones tienen argumentos que te atrapan. Bovec suele ser la base de los que hacen rafting, ya que desde sus cercanías arranca el descenso del río. Tolmin es la más grande y tiene atractivos cercanos como su impresionante garganta o su castillo, con unas vistas increíbles. Kobarid es, posiblemente, la que tiene más historia, con su museo de la I Guerra Mundial y por ser inmortalizada en el Adiós a las Armas de Hemingway. Cerca de Kobarid, en la ruta que se desvía hacia la cascada Kozjak, puedes llegar al hermoso pueblo de Dreznica… De todas formas, no están muy alejadas unas de otras y en todas hay rutas de senderismo sugerentes y cascadas que visitar. Aunque estuve en varias, yo me quedé el Kobarid, tal vez por mi admiración por el escritor norteamericano.

Piran (y Portoroz)

Eslovenia tiene una costa muy pequeña y accidentada, pero está muy bien aprovechada. Y, en ella, la perla es Piran, una pequeña población medieval que conserva su estructura, sus murallas y su encanto. Tiene pasado veneciano, que se aprecia claramente en su torre, pues imita al Campanile de la catedral de San Marcos. Es un lugar ideal para pasear un día, disfrutar de sus muchas terrazas y restaurantes, sus miradores al Adriático, para perderte por sus calles o, si estás en verano, para bañarte en sus aguas. Aunque la playa sea un poco ‘rocosa’.

Debido a que, por su entramado medieval, sus calles no sean aptas para que pasen los vehículos, hay una barrera a la entrada del pueblo que controla el poco tráfico que puede pasar. Y que conecta con Portoroz, la localidad-balneario que está pegada a Piran y que atrae a una gran parte del turismo que acude a esta Riviera eslovena. Una visita a ambas, recorriendo el paseo marítimo que las conecta y las playas merece mucho la pena.

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Piran, parada obligada entre los lugares que ver en Eslovenia.


Stanjel

Stanjel tal vez se salga de los circuitos turísticos habituales, pero es una parada perfecta si tu ruta va desde la costa al valle del Soca o al contrario. Y, si tienes tiempo, aprovecha para visitar el Valle de Vipava. Se trata de un pequeño pueblo cercano a la frontera con Italia, elevado en una colina y rodeado en parte por las murallas que la hicieron importante desde la antigüedad.

Aunque las dos guerras mundiales destruyeron parte de su patrimonio, aún conserva suficiente como para hacerla una de las localidades más atractivas que puedes ver en Eslovenia. Y a eso hay que sumar su bonito entramado medieval de calles estrechas, que se formó en lo que en su día fue una ciudadela fortificada. Entre lo que conserva destaca parte de su histórico castillo o los jardines de Ferrari, diseñados por el arquitecto Maks Fabiani.

Kranjska Gora

Posiblemente sea el pueblo más turístico para practicar deportes en invierno, pero en verano también es uno de los puntos más visitados por la cercanía de alguna de las montañas más espectaculares de los Alpes Julianos. Lo tiene todo para servirte como base y explorar la zona, una de las más hermosas de este país; o para ir al cercano Lago Jasna.

Seis cascadas y gargantas que no te puede perder

Paso Vrisc

El paso de Vrsic es uno de los lugares más espectaculares de los Alpes Julianos y, a su vez, de los que te puede dar más escalofríos, sobre todo si lo transitas con el coche. Allí convergen varias rutas de senderismo, además de cascadas y acantilados. Es el paso natural para ir desde el lago Bled al Valle del Soca pasando por Kranjska Gora, aunque Google Maps te llevaría por Tarvisio debido a que hay una mejor carretera y llegarías antes.

Antes de llegar a él viniendo, precisamente, desde Kranjska Gora puedes ver una pequeña y coqueta Capilla Rusa, construida en memoria de los soldados rusos que fueron sepultados por una avalancha de nieve mientras construían la carretera para superar este paso de montaña.

Garganta Vingtar

Está muy cerca del Lago Bled. Se suele visitar cuando se va al lago, aunque también se puede acceder a la entrada de la garganta por alguno de los senderos que hay en la zona. Hay que pagar entrada -nada barata- y a partir de ahí adentrarte en la garganta a través de unas pasarelas de madera por las que caminarás por encima del agua.

En días con sol, con el agua cristalina, los colores son espectaculares. Es otra de las zonas más fotografiadas del país, no en vano su cercanía al lago Bled la hace muy visitada. Difícilmente podrás disfrutar de ella en solitario. Al menos en temporada de mayor afluencia turística.

Garganta de Tolmin

Situada en el Valle del Soca, junto a su mayor población, Tolmin, se accede a ella a través de una entrada. A partir de ahí vas bajando a la garganta que se estrecha poco a poco. Cuenta con varios puentes y lugares tan conocidos como el de la piedra suspendida que hay en un tramo de la misma. El agua azul turquesa completa la magia del lugar.

En una de sus salidas está la cueva de Dante, a la que se puede acceder sin tener que entrar en la garganta. Debe a su nombre a que dicen que inspiró a Dante, cuando la vio, para idear el infierno de la Divina Comedia.

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Garganta de Tolmin, otro lugar espectacular.


Cascada Kozjak

Al lado de Kobarid, se puede acceder a ella después de un corto paseo desde este precioso pueblo de montaña, famoso como decía antes por la novela Adiós a las Armas de Hemingway (aunque entonces era conocido por su nombre italiano, Caporetto). Se llega después de adentrarte en un pequeño cañón oscuro. La ves aparecer, con sus 15 metros de alto, desde las pasarelas situadas sobre las rocas que hay enfrente. Una preciosidad. Está entre las cataratas más fotografiadas del país.

Cascada Boka

La cascada más grande de Eslovenia. Está situada cerca de Bovec, en el valle del río Soca. Sus 144 metros de altura y una anchura de 18 metros la hacen una de las más espectaculares de Europa. Aunque se aconseja la visita en primavera, incluso al final del verano lleva una gran cantidad de agua y se puede apreciar su majestuosidad. Se ve desde lejos aunque lo ideal es subir al mirador que hay frente a ella. Desde allí también puedes ver el discurrir del río y sus aguas transparentes.

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Cascada Boka, muy cerca de Bovec.


Cascada Pericnik

Con 52 metros de altura es una de las más altas que puedes ver en Eslovenia. Y cuenta con la peculiaridad de que puedes pasar por debajo de ella y verla por detrás, lo que la hace también una de las más fotografiadas. Está situada junto a Kransjka Gora, tiene un parking, un bar y tableros con toda la información sobre la cascada. Si quieres pasar por debajo, ten cuidado porque el suelo es resbaladizo.

Seis castillos y fortalezas que debes conocer


Castillo de Bled

Está situado en una pared rocosa que emerge sobre el lago Bled a varios cientos de metros altura. Desde él se tiene una vista privilegiada del lago. Yo no subí hasta él y, por tanto, no lo visité por dentro, aunque los que lo han hecho aseguran que lo mejor son sus vistas. La imagen desde abajo es espectacular y más aún frente a él, reflejándose en el lago.

Castillo de Ljubljana

Visible desde casi toda la ciudad, emerge sobre el Ayuntamiento, la catedral y el casco histórico. Es el mejor lugar para ver anochecer, aunque lo más popular es hacerlo desde la base de su muralla. Puedes acceder a él desde un funicular que hay junto al mercado de Ljubljana o por uno de los dos caminos de acceso que suben hasta arriba.

La visita es gratuita y desde la zona de la muralla a la que se puede acceder se ve gran parte de la ciudad. Aunque si quieres subir a su torre de homenaje -con mejores vistas- o visitar su museo, sí tienes que pagar una entrada.

Castillo de Predjama

Otro de los iconos del país. Situado a apenas nueve kilómetros de Postojna se construyó en un lugar inexpugnable, sobre una pared de roca y cubierto parcialmente por otras rocas. Está literalmente encajado en una cueva y, de hecho, desde dentro tiene galerías que le conectan con las cercanas cuevas de Postojna. Es otra de las visitas obligadas que tiene Eslovenia.

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Castillo de Predjama, construido en parte dentro de una cueva.


Castillo de Tolmin

Se trata de un castillo que no tiene fácil acceso, ya que debes subir a pie durante unos 20 minutos; ni tampoco está conservado para ser admirado por su belleza. Se trata de una fortaleza medieval, situada en la cima de la colina Kozlov, de la que se conserva la estructura principal y poco más. Sin embargo, al estar situada en una colina a 400 metros sobre los alrededores, domina una enorme extensión del Valle del Soca y el precioso pueblo de Tolmin.

Sólo por las vistas que ofrece merece el esfuerzo de subir hasta él. Desde sus almenas se puede apreciar muchos kilómetros a la redonda y tener una perspectiva privilegiada de la zona sur de este famoso valle.

Fort Kluze y Fort Hermann

Es más famoso -y accesible- el Fuerte Kluze que su ‘vecino’ Hermann, pero éste impresiona más.

El primero emerge en todo lo alto del desfiladero de Koritnica, en un lugar fortificado que durante siglos ha servido para frenar a ejércitos turcos, a Napoleón y, en la IGM, a los italianos. El ejército austro-húngaro lo fortificó en el siglo XIX para resistir a la artillería moderna y desde él dominaba todo el valle. Está perfectamente conservado y la entrada es gratuita, aunque acoge un museo en el que sí hay que pagar entrada. Desde él se puede ver los primeros tramos del Valle del Soca, en el profundo desfiladero que domina.

El Fuerte Hermann está a apenas 20 minutos andando y se puede acceder por un sendero que atraviesa la montaña por un largo túnel. Se construyó a finales del siglo XIX como soporte del primero y para proteger otra parte del valle. Y digo que impresiona más porque se hizo a conciencia para el armamento de la época, con cuatro cañoneras enormes, un puesto de visión al que se accede por un túnel y desde el que se domina la zona… Está en ruinas, pero sólo ver su estructura se te quitan las ganas de ser el enemigo y venir desde el valle que hay enfrente.

Cuevas, valles, praderas… 9 lugares de obligada visita

Cuevas de Skojkan

Situada a menos de media hora de su vecina Postojna, se trata de un desfiladero creado por el río en el interior de la tierra. Con bóvedas altas, el recorrido, por pasarelas situadas en la pared rocosa te trasladan al Caminito del Rey malagueño -no está tan alto- pero bajo tierra. Conforme te adentras en la cueva, con toda la ruta iluminada por tenues bombillas te vienen a la cabeza las imágenes que El Señor de los Anillos recreó en las Minas de Moria. Incluso tiene su puente colgante. Están designadas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Cuevas de Postojna

Son las cuevas más populares de Eslovenia. Y de ellas sólo puedo decir que te dejarán con la boca abierta. La vista comienza y acaba con un paseo en tren a través de sus túneles y luego, entre medias, harás un recorrido donde difícilmente cerrarás la boca. Son asombrosas sus formas, sus altos techos, sus lagos interiores o su famosa columna blanca. Con la entrada tienes guías en los principales idiomas y, si no, audioguías que te explican todo lo que puedes ver en la cueva.

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Las espectaculares cuevas de Postojna.


Velika Panina

¡Bienvenido a Hobbiton! La verdad es que es exagerar un poco, porque ni tiene casas escavadas en el suelo ni se parece a esa población creada por la adaptación cinematográfica de El Señor de los Anillos que puedes encontrar en Nueva Zelanda. Pero es a lo que te recuerda esta pradera alpina llena de peculiares casas de madera.

Muy cerca de Kamnik encuentras este paraje, uno de los más bellos que puedes ver en Eslovenia y, en verano, de los más turísticos también. Una llanura en altura a donde los pastores llevan los rebaños de vacas en verano y desde donde también tienes unas impresionantes vistas de las montañas cercanas. Un teleférico te transporta a ella en poco más de cinco minutos. Y en invierno, se transforma en una estación de esquí.

Alboreto de Volcji Potok

A apenas tres kilómetros de Kamnik está este jardín botánico, declarado monumento cultural de importancia nacional en 1999. Es un lugar ideal para pasar un día de relax, pasear entre sus numerosos árboles o deleitarse con sus preciosas flores. En total, casi 4.000 especies se conservan en este lugar, entre ellas, exposiciones de orquídeas, cactus…

Está diseñado para el disfrute de mayores, con sus arroyos y praderas, y también de niños con sus toboganes, trampolines, etc. Por lo que se ha convertido en un lugar de ‘peregrinación’ de familias para pasar el día.

Aparte de las flores y zonas de expansión, también cuenta con una exposición permanente de esculturas y alberga habitualmente eventos culturales al aire libre.

Valle del Río Soca

Ya hemos hablado de él al hacerlo de Kobarid, de Bovec, de la cascada Boka… Y de más lugares que conforman una de las zonas más hermosas del país. El río Soca o Isonzo en italiano es una delicia, con aguas transparentes, famoso porque suele acoger a muchos aficionados al rafting y porque fue frente de batalla durante más de dos años en la I Guerra Mundial. Rodeado de montañas y de verdes bosques, el valle cuenta con alguna de las rutas de senderismo más visitadas de Eslovenia y es un destino señalado para los amantes de la pesca. También es conocido por sus lugares históricos, sus fuertes, cascadas, gargantas, etc.

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El río Soca atrae a los amantes de los deportes acuáticos.


Cementerio y Memoriales de la IGM

Estas localidades también están influenciadas por un hecho histórico y terrible que marcó toda la zona. Durante dos años, entre 1915 y 1917, en la I Guerra Mundial, italianos y austro-húngaros mantuvieron hasta 12 grandes batallas en un frente que apenas se movió y que deparó más de 500.000 muertos, una cifra espeluznante. Sobre todo porque no sirvió para ganar ni un palmo a los italianos y porque los austro-húngaros lo defendieron para después perder la guerra y el terreno.

Pero dejó restos que ahora se han conformado como el Camino de la Paz, que recorre todo el valle del Soca. Aparte de trincheras perfectamente conservadas y que se pueden ver especialmente cerca de Bovec, en el museo al aire libre de Ravelnik, hay vetustos cementerios, como el de soldados austro-húngaros situado junto a dicho museo. Museos como el de Kobarid, que describen a la perfección esta tragedia. O memoriales de construcción fascista y nazi -de caídos italianos y alemanes- situados en Kobarid (Memorial de los Caídos de Caporetto) y Tolmin (Osario Alemán), respectivamente. Todos ellos, hoy, son un símbolo de paz. Para recordarnos lo que no debemos volver a repetir.

Lago Bled

Es el lugar más conocido de Eslovenia, por encima incluso de la capital. Y por eso mismo es muy turístico. La imagen de la pequeña isla en el centro del lago coronada por su iglesia es la más vistas del país.

Acceder a esta isla es una de las muchas opciones que te ofrece el lago. Puedes recorrer su perímetro, visitarlo en un pequeño tren turístico, subir hasta su impresionante castillo, también a alguno de sus miradores con vistas privilegiadas de la señalada isla, alquilar algún bote, viajar en uno de los barcos que surcan el lago, hacer rutas en bici, acampar… Y, si es verano, bañarte. Aunque no en todos las zonas está permitido.

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El Lago Bled, el destino más turístico de Eslovenia.


Lago Blohinj y cascadas Savica

No tan visitado como el lago Bled, pero igual de hermoso y menos masificado. Es otra visita obligada si estás por la zona, aunque su acceso, en mitad del parque Triglav, no es tan cómodo. En verano da gusto nadar rodeado de un bosque tupido y verde. O practicar otros deportes. Lógicamente, estando en Eslovenia, tienes muchas rutas de senderismo por los alrededores.
Muy cerca también está las cascadas de Savica, que suelen combinarse con la visita al lago. Son unas de las cataratas más pintorescas del país con sus casi 80 metros de caída.

Lago Jasna

Cualquiera diría que un lago artificial no puede ser hermoso. Al pie de la carretera que va desde Kranjska Gora al paso Vrsic, a sólo dos kilómetros de la primera, podemos encontrar este precioso lago de montaña que, en realidad, son dos lagos artificiales conectados y situados en la confluencia de los arroyos Velika Pisnica y Mala Pisnica.

Pese a estar entre una población muy turística y el famoso paso, aparte de otros alicientes que hay cerca de él, no es un lago muy turístico, por lo que se puede disfrutar más que otros. Enclavado entre bosques y con los Alpes Julianos de fondo, tiene rutas de senderismo cercanas y una senda que lo rodea completamente. También es famoso por ser uno de los destinos de pesca más conocidos del país.

El rebeco de bronce que le identifica se alza orgulloso en su entrada. En realidad es una estatua del Zlatorog, un animal de la mitología eslovena.



Puede parecer demasiado para un país tan pequeño, sobre todo porque sólo me refiero a una parte de él. Pero aunque les parezca increíble aún hay más y necesitarías mucho tiempo para descubrir los tesoros que encierra.

¡No exagero en absoluto! No he hablado de otras localidades costeras que también tienen mucho que enseñar y que no pude conocer a fondo, como Koper -donde al menos hice noche- o Izola. O del Parque Nacional del Triglav, la joya de la corona de la belleza natural, aunque sí he descrito varios lugares que están dentro de él como el Lago Bohinj y sus cascadas cercanas o, por el sur, la garganta de Tolmin en el valle del Soca; no lo he hecho con las diferentes rutas que encierra, que están en las más buscadas por los senderistas, entre ellas el ascenso al propio monte Triglav. Ni tampoco he hablado de las minas de mercurio de Idrija, que son Patrimonio de la Humanidad y que por falta de tiempo tampoco pude visitar. Ni del Valle de Logar o el de Vipava…

Y aunque he nombrado varias ciudades y poblaciones que merece la pena visitar, la gran atracción de Eslovenia está al aire libre, en esas montañas, senderos, lagos o cascadas que vas a encontrar por todos lados. Sin duda, un país perfecto para amantes de la naturaleza o para los que viajan en familia por su cuenta.

Mapa de Eslovenia

Éstas son las 30 ubicaciones de estos lugares. Una ruta que a veces no significa hacer muchos kilómetros aunque lo montañoso del terreno lo dificulta.

Espero algún día poder completar este mapa con el Este del país. Aunque menos turístico, hay lugares que también merecen la pena. Sobre todo por eso, porque también estarán menos concurridos. Espero no tardar demasiado.




Y, por supuesto, te animo a que añadas algún lugar que me haya dejado, alguna caminata que me haya pasado de largo con tantas ‘prisas’, algún pueblito que también deba visitarse, alguna experiencia que sea poco conocida…

Entre todos podemos ayudar a que alguien se monte las mejores vacaciones de su vida en este hermoso país.

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