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Qué ver en Sevilla: 25 lugares imprescindibles

Qué ver en Sevilla: 25 lugares imprescindibles
Sevilla tiene tanto que ofrecer, que una relación de 25 lugares que ver se antoja muy corta, aunque hay algunos imprescidibles que no te puedes marchar sin visitarlos

Todo lo bueno que hayas oído hablar de Sevilla, posiblemente, se quedará corto. Si la capital andaluza ha llegado a ser la tercera ciudad más visitada de España y es una de las más buscadas de Europa sin ser capital de un país por algo será. Puede que sea por su benigno clima… hasta cierto punto, porque el que se aventura en ella en verano es todo un valiente. Por su historia y sus monumentos parece también lógico. Por su gente, sus fiestas, su enorme casco histórico, la realidad es que tiene argumentos para estar en el lugar donde la sitúan.

Si no conoces Sevilla ni sabes qué buscar entre las muchas cosas que tiene para ver hay mil sitios donde hacerlo. Sin embargo, aún leyéndolos todos -o viendo los videos que expliquen lo que puedes ver en Sevilla- no la conocerás de verdad. La realidad es que necesitas mucho tiempo para conocer esta ciudad y, posiblemente, nunca lo hagas del todo. Tiene tanto… Es probable que sea la gran ciudad que mejor conozco y cada día estoy convencido de que apenas conozco nada.

Explicarle a uno lo que puede ver en Sevilla puede llegar a volverlo loco. Una enumeración somera de lo que hay y, teniendo que seleccionar lugares, del medio centenar no va a bajar seguro.

Y eso es imposible de ver en Sevilla en 2 o 3 días, que es el tiempo de estancia habitual, ya que es un destino turístico muy recurrente para pasar un fin de semana. Veinticinco pueden estar bien e, incluso, ser excesivos si quieres disfrutar de la ciudad y de lo mucho que hay para hacer en ella.

Cualquier itinerario por Sevilla exhaustivo te va a llevar más de esos dos o tres días, así que desengáñate, disfruta de la ciudad, visita lo imprescindible, selecciona y deambula, te vas a encontrar cosas que no esperabas y que seguramente no contabas con que las verías en la capital de Andalucía.

Sólo con que sepas que era la ciudad más grande de España hasta el siglo XVIII y que, dos siglos antes, en ella se gestionaba el comercio -con América- del imperio más poderoso que entonces existía entenderás por qué cuenta con un casco histórico tan grande y por qué, pese a haber perdido a lo largo de los dos últimos siglos gran parte de su patrimonio, aún conserva para visitar y conocer.



Cuantos días necesito para ver Sevilla

Como digo, ver sólo estos 25 lugares de Sevilla difícilmente lo vas a poder completar en dos o tres días. Sobre todo, porque vas a querer disfrutar de otros muchos aspectos de la ciudad. Una visita a Triana, por sí sola, merece una mañana o una tarde como mínimo, ya que hay muchos lugares para ver o disfrutar.

La Alameda o la Macarena no están cerca de la Plaza de España. Y la propia Plaza de España se incluye en el Parque de María Luisa, que es un lugar para recrearse o para conocer la muchas veces olvidada Plaza de América, preciosa también y que queda eclipsada por el principal reclamo de esa zona.

Hay que recordar que Santa Cruz tiene una historia en cada rincón, lugares singulares para relajarte una mañana entera. Y luego está el Alcázar, una de las fortalezas más fotografiadas de Europa; así como una catedral que es el edificio religioso más extenso de España y uno de los tres más grandes de la cristiandad.

Y aún no hemos hablado de tapear, de subir a la Giralda o a cualquiera de los otros miradores de Sevilla, de centrarse en alguna de sus leyendas, pasear por la dársena del Guadalquivir -o tomar el sol- o disfrutar de alguna de sus terrazas.

Os puedo aburrir con una enumeración tan larga… Así que centraros en lo importante y, si no os da tiempo, desechad lo que menos os llame la atención. Y repetid. Merece mucho la pena. Y nunca será igual.



25 lugares que ver en Sevilla

Hay tantos puntos que ver en Sevilla que estos 25 me parecen hasta obvios e imprescindibles. Y sé que me dejo varios fuera que bien podrían sustituirlos o que no incluyo una vista a la cercana Itálica y a San Isidoro del Campo, que estaría en cualquiera de las guías o cualquier relación de lo mucho que se puede ver en los alrededores de Sevilla.

Si tienes dudas, échale un vistazo a esta guía, tal vez encuentres algunas curiosidades de los muchos lugares de interés que vas a poder ver en la capital hispalense. Al fin y al cabo, lo que es cada sitio lo vas a conocer por ti mismo.


El Alcázar de Sevilla, sus jardines y el Patio de Banderas

Hablar del Alcázar de Sevilla es hacerlo del palacio real habitado más antiguo de Europa. Aunque ya pocas veces se hospedan ahí los reyes cuando visitan la capital hispalense. Es el mayor exponente en la ciudad de la capitalidad de Al-Andalus que ostentó durante las etapas almorávide y almohade. Oficialmente se construye en el 913, aunque la presencia de un alcázar en esa zona es anterior. Fue ampliado después de la conquista cristiana hasta tomar la forma que ha llegado hasta nuestros días.

Siempre ha sido, junto a la Giralda y a la Torre del Oro, los principales reclamos para ver en Sevilla, y su aparición en Juego de Tronos sólo sirvió de refuerzo para ser conocido en todo el mundo. Las colas que, en determinadas horas, se forman en la puerta aconsejan visitarlo temprano o en horas en las que los turistas estén comiendo o descansando.

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El Real Alcázar de Sevilla, el palacio en uso más antiguo de Europa.


Como curiosidad, con el ticket puedes entrar también en el Anticuario del Parasol Metropol y en el Centro de Cerámica de Triana. Y hay una hora, los lunes por la tarde, en la que puedes entrar gratis, que varía según sea el horario de invierno o verano.


La Catedral y su bien más preciado, La Giralda

Aunque la Plaza de España sea más instagrameada últimamente, el referente de Sevilla es La Giralda. El antiguo alminar de la mezquita de Isbiliya es lo que queda, aparte del Patio de los Naranjos, de ese gran centro religioso medieval que hubo durante la época musulmana.

Hasta la construcción del Metropol Parasol (Las Setas) y de la Torre Sevilla, la Giralda era el principal mirador y casi único que había en la capital andaluza. De hecho, siempre ha sido el edificio más alto hasta la construcción de la también llamada Torre Pelli al otro lado del Gualdalquivir. Tiene como peculiaridad que, para ascender sus 100 metros, se sube por rampas, lo que hace más largo el ascenso, aunque también más cómodo.

En cuanto a la Catedral, durante 150 años se usó el templo musulmán como cristiano, pero en el siglo XV (1401) se empezó a construir un templo barroco que llegó a ser el más grande de este estilo que existe en el mundo. Es la catedral más grande de España y una de las más impresionantes del mundo. Aparte de las joyas religiosas, las capillas y tesoros que acumula, allí también están las tumbas de algunos reyes, entre ellos el conquistador Fernando III, su hijo Alfonso X o Pedro I ‘El Cruel o el Justiciero’, según guste. Además de la de Cristóbal Colón.

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La Catedral de Sevilla y La Giralda.


La compra de la entrada a la Catedral incluye también la del cercano templo de El Salvador -en la plaza del mismo nombre-, uno de los más antiguos e importantes de Sevilla.

También hay posibilidades de entrar gratis en la Catedral de Sevilla. De lunes a viernes, a mediodía (14:00 o 15:00 horas), hay un número limitado de entradas que se ponen a disposición de los visitantes en la web de la catedral. Asimismo, también pueden acceder los que acrediten ser naturales o residentes en la Archidiócesis de Sevilla, los menores de 13 años o las personas que estén desempleadas o que tengan una discapacidad superior al 65 %.


Archivo de Indias, una cita con la historia de España y América

Posiblemente haya otros lugares más bellos para ver en Sevilla, pero pocos con menos historia o más importantes que éste. De hecho, junto al Alcázar y a la Catedral, recibió en 1987 la protección de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Aquí están todos los archivos relacionados con el comercio y la administración española en América y, aunque fue creado en siglo XVIII, contiene todo lo que se fue acumulando en los siglos anteriores. Contratos, crónicas, mapas, tratados, cartas, libros… es historia pura. De hecho, siempre está lleno de estudiosos e investigadores y de ahí ha salido la información que ha dado lugar al descubrimiento de ciertos pecios de barcos hundidos; y que también ha provocado controversias entre países y compañías especializadas como Odissey. Cuenta con más de 43.000 legajos, unos 80 millones de páginas, 8.000 mapas… y entre sus mayores tesoros está la colección de documentos colombinos, y textos de Hernán Cortés, Pizarro o Magallanes.

Abre todos los días, aunque domingos y festivos sólo lo hace por la mañana, y su entrada es gratuita. Durante todo el año celebra diferentes exposiciones, siempre relacionadas con algún tema histórico.


Plaza de España, el lugar más fotografiado de Sevilla

La Plaza de España es el lugar más fotografiado de Sevilla en los últimos años, por delante de La Giralda. Las imágenes de viajeros y turistas en las muchas opciones que ofrece para fotografiar se han convertido en habituales en las redes sociales y ha tenido un mayor efecto de atracción hacia la capital hispalense.

La realidad es que la plaza lo justifica. Aún no tiene un siglo de historia -es de 1929-, pero hay quien ha pedido ya su protección a la UNESCO. Fue la pieza clave de la Exposición Iberoamericana de 1929 y, con el paso de los años, se ha convertido en uno de los monumentos más famosos de toda Europa.

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La Plaza de España, uno de los principales lugares que hay que ver en Sevilla.


Se trata de una plaza semicircular, flanqueada por dos torres, con una fuente en medio, un canal, puentes… y con unos edificios y galerías que han servido para ejercer de El Cairo en Lawrence de Arabia o del Planeta Naboo en El Ataque de los Clones (Episodio II de Star Wars). Da lugar a mil imágenes diferentes y es un lugar, que, aunque para verlo hay que salir del casco histórico, siempre debe ser prioritario en toda visita a Sevilla.


Parque María Luisa (y Plaza de América)

El Parque de María Luisa podría incluirse al hablar de la Plaza de España, ya que es todo un conjunto, pero merece la pena señalarlo por separado, pues es en sí mismo otro de los lugares que no pueden faltar a la hora de visitar Sevilla. En él hay unos 5.000 árboles de 93 especies, entre ellas, algunas singulares que unen la flora de España y América, ya que, aunque ya se había constituido como parque antes de la Expo del 29, fue a partir de ésta cuando adopta en 1914 la fisonomía actual, que llegó de la mano del conservador de los parques y jardines francés Jean-Claude Nicolás Forestier.

Allí encontrarás árboles centenarios, estanques, animales, flores… es un jardín botánico abierto al público en el que destaca la Plaza de América, la ‘hermana pequeña’ de la Plaza de España y que muchas veces pasa inadvertida cuando se va a ver esta zona de Sevilla.

Un error que, si vas a la capital hispalense, debes evitar. En la Plaza América encontrarás el Pabellón Real, el Museo Arqueológico y el Pabellón Mudéjar, donde está el Museo de Artes y Costumbres Populares. Y aunque no entres a ver ninguno de esos museos, la sola visita a la plaza merece la pena. Los edificios fueron diseñados por Aníbal González, el mismo que realizó la Plaza de España, y, como ésta, también se crearon para la Exposición Iberoamericana de 1929.


Torre del Oro, restos de la Sevilla musulmana

La Torre del Oro es otro emblema de Sevilla y otra de las imágenes más fotografiadas de la capital hispalense. También es uno de los símbolos que quedan en la ciudad de su época almohade, cuando en esta ciudad se centraba el poder territorial de Al-Andalus.

La torre, que en 2020 celebró su octavo centenario -es de 1220- se construyó para defender la ciudad por el río y se conectaba a través de una muralla con la Torre de la Plata. Ahora mismo alberga el museo naval y es un buen lugar que sirve de mirador de toda esa zona cercana al Guadalquivir.

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La Torre del Oro, una de las huellas de la Sevilla almohade.


Como dato a tener en cuenta, en ella se puede entrar gratis los lunes -el resto de días hay que pagar entrada-. Y, si vas a verla, no te olvides de buscar también la cercana y ‘escondida’ Torre de la Plata. Está integrada entre edificios y hay que buscarla. Eso la ha hecho menos famosa que su ‘hermana’ y muchas veces se pasa de largo pese a estar tan cerca de ella.


Plaza del Cabildo, una joya escondida

Ésta cerca de todo lo más visitado en la capital hispalense y, a veces, pasa desapercibida. A un paso de la Catedral de Sevilla, la plaza del Cabildo es un lugar digno de ver. Tan simple como hermosa, tan ‘escondida’ como tranquila, es una plaza encerrada entre edificios, que en su día perteneció al Colegio de San Miguel y hoy sólo se puede acceder a través de varios pasajes.

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La preciosa Plaza del Cabildo.


Está frente a la Catedral y uno de sus accesos da a la bulliciosa avenida de la Constitución. Blanca, semicircular, con una decoración muy sevillana, el lateral recto es la antigua muralla de la ciudad y, el resto, un semicírculo porticado.

Su tranquilidad habitual se rompe los domingos, ya que allí se celebra el mercadillo de numismática y filatelia, en el que los coleccionistas adquieren e intercambian sus productos.


El Barrio de Triana y el Puente Isabel II

El Puente de Triana, con el arrabal sevillano de fondo, o la calle Betis vista de frente, desde Marqués de Contadero son otras de las imágenes conocidas de Sevilla.

En realidad, ese puente se llama de Isabel II por la fecha en la que fue construido (1852) y sustituyó en el siglo XIX al puente de barcas, la única forma que había entonces para cruzar el Guadalquivir hasta su barrio más conocido.

En lo que hoy es la parte trianera del puente estaba situado el castillo de San Jorge, sede durante siglos de la Inquisición y el que ahora queda muy poco. Ahí está ahora el mercado de Triana, un lugar de visita aconsejable si vas por allí.

Triana tiene mucho más que ver, empezando por sus iglesias (Santa Ana, la Capilla de los Marineros o la Basílica del Cachorro), por sus calles (Betis, Pureza, Castilla…) y, sobre todo, por sus bares. Ir de tapas por Triana es algo que nunca debe faltar en una visita a Sevilla. Además, este barrio es la cuna del flamenco en la capital hispalense y tiene una larga tradición de artesanía que aún persiste y que se puede ver en sus talleres y comercios.


Las Setas (Metropol Parasol) y el Museo Arqueológico

La construcción del Metropol Parasol, conocida como Las Setas en Sevilla por su forma de hongos unidos por arriba, fue muy polémico en su día, al ser un monumento que rompía con todo lo tradicional que había en el centro de la capital andaluza. Sin embargo, muy pronto se convirtió en un referente de la ciudad y ha pasado a ser uno de los puntos imprescindibles que ver en Sevilla.

La construcción tardó muchos años porque, entre otras cosas, al excavar encontraron restos arqueológicos, algo lógico cuando muy cerca de allí se sabe que nació la Sevilla primigenia. Inaugurado finalmente en 2011, le arrebató a La Giralda el honor de ser el principal mirador de Sevilla. Tenía algo que no tenía la anterior, que desde Las Setas se podía ver la propia Giralda y contra eso no tenía nada que hacer la primera.

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Las Setas, el principal mirador de Sevilla.


El monumento en sí está considerado como la estructura de madera más grande del mundo. Abajo, los restos romanos se aprovecharon y se creó el Anticuarium, un museo subterráneo. Se construyó el nuevo mercado de la Encarnación, que era el origen de todo, ya que en su día estaba situado en ese lugar, se demolió y fue trasladado hasta que se hiciera el nuevo edificio, algo que tardó… 38 años.

Y arriba, se ha creado el mirador, desde donde se puede ver toda la ciudad y cuya popularidad ha hecho que aumente su precio hasta convertirse en el monumento más caro de Sevilla. Los sevillanos, al menos, pueden acceder a él gratis los lunes, previa inscripción en la web.

En torno al mercado han ido apareciendo bares y restaurantes, que han hecho de la Plaza de la Encarnación una de las zonas más populares y concurridas de la ciudad.


Iglesia y plaza de El Salvador

La Iglesia de El Salvador es la segunda más conocida de Sevilla tras la Catedral y eso, en la ciudad que más iglesias tiene de España, es mucho decir. Se construyó sobre lo que era la Mezquita Ibn Adabbás, que en su día fue la mezquita principal de la Sevilla musulmana; y, desde el punto de vista artístico, es uno de los mejores ejemplos del barroco andaluz. Tuvo que ser construida por dos veces, ya que el primer templo se hundió sin ni siquiera estar acabado. Su antigüedad la delatan, ya que en su patio se aprecian resquicios de épocas pasadas, con restos romanos y visigodos.

La entrada al templo es gratuita para los sevillanos o los residentes en la Diócesis de Sevilla, así como para menores de hasta 14 años acompañados por un adulto, discapacitados y desempleados.

Está situada en una de las plazas más concurridas de Sevilla, tanto a mediodía como por la noche. Y un sitio tradicional de tapeo en la capital hispalense.


El Museo de Bellas Artes, la segunda pinacoteca nacional

Con más de diez museos destacados y más de veinte en total, el de Bellas Artes sobresale. No en vano, está considerado con la segunda pinacoteca más importante de España tras el Museo del Prado y cuenta con obras de Zurbarán, Murillo, Valdés Leal, Goya, El Greco, etc. en sus galerías. Está situado en lo que fue el Convento de Santa María de la Merced, del siglo XIII.

Es otro de los lugares que visitar en Sevilla y, si eres ciudadano de la Unión Europea, además, no tienes excusa, ya que podrás entrar gratis.


Barrio de Santa Cruz

Para hablar de lo que puedes ver en un barrio tan especial en Sevilla como es el de Santa Cruz se podría escribir un libro. Y, de hecho, hay varios escritos, así que mejor no tentar la suerte. Es el barrio donde mejor se conserva la estructura antigua medieval. De callejuelas estrechas y trazado laberíntico, se construyó junto al centro de poder -el Alcázar- y a la gran mezquita -hoy Catedral- y albergó en su mayor parte al barrio judío.

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La Plaza de Doña Elvira, en pleno centro del Barrio de Santa Cruz.


La preciosa Plaza de Doña Elvira, la calle de la muerte (Susona), el hospital de Los Venerables, la Plaza de Santa Cruz, la calle Cruces, la Calle Agua, que va a dar la calle Vida en una foto tradicional de Sevilla… Como decía, se puede escribir un libro.

Un lugar muy turístico, lo que a veces le hace perder su encanto, pero de visita obligada. Por la noche ya ha perdido gran parte del ambiente que tenía hace unos años, pero sigue siendo un buen lugar para ir de tapas, a cenar o, simplemente, a pasear y perderse por sus calles.


Ayuntamiento de Sevilla, Plaza Nueva y Plaza de San Francisco

La Plaza de San Francisco, por su importancia histórica y por el lugar que ocupa en la ciudad, también es una de las plazas más visitadas. Está rodeada por, entre otros, la Antigua Audiencia, el Banco de España y, sobre todo, por la parte trasera del Ayuntamiento de Sevilla, la más bonita sin duda.

En su día fue la plaza principal de la ciudad, donde se celebraban los principales actos y aún hoy día es protagonista en Navidad, Semana Santa…

El testigo como plaza principal, por su tamaño, lo tomó la plaza de al lado, la Plaza Nueva, que se encuentra en la parte delantera del Ayuntamiento. Ésta también es el nudo comunicación más importante del casco histórico y allí se suelen celebrar ferias, mercadillos artesanales, etc.

En la Plaza de San Francisco también se encuentra el edificio Laredo, que cuenta con una de las terrazas más concurridas de la ciudad. Y, justo al lado, de ahí parte la famosa calle de las Sierpes, la principal calle comercial de Sevilla.

El Ayuntamiento de la capital hispalense no es de los edificios más conocidos, pero, al menos por la parte que da a la plaza de San Francisco, merece la pena ir a verlo. Además, se pueden hacer visitas a su interior, que son gratuitas para los sevillanos o residentes en la capital andaluza.


Casa de Pilatos, Palacio de Dueñas o Palacio de la Condesa de Lebrija… los palacios de Sevilla

Pese a la destrucción del tiempo y de las circunstancias, casi cien palacios sobreviven en la capital hispalense, que dan gloria de su pasado o de una época no tan lejana. Algunos se han convertido en hoteles, otros son casas particulares y también están los hay que, aparte de ser residencias, también son visitables. Entre los más conocidos voy a destacar tres, la Casa de Pilatos, el Palacio de Dueñas o el Palacio de la Condesa de Lebrija. Aunque podrían ser muchos más.

El que más suene tal vez sea la Casa de Pilatos, antigua residencia de los Duques de Medinaceli y actual propiedad de los Duques de Feria. Este primer palacio destaca, aparte de por sus pinturas o por sus patios, por sus bustos de emperadores romanos. También de procedencia romana son los mosaicos que hacen famoso el Palacio Condesa de Lebrija. De hecho, está considerada como la «casa-palacio mejor pavimentada de Europa» por ese motivo.

El Palacio de Dueñas ha sido el último en abrirse y, aunque sólo sea por su famosa propietaria, se ha convertido en uno de los preferidos. Es la residencia en Sevilla de los Duques de Alba y, por tanto, donde vivía la famosa duquesa Cayetana de Alba, fallecida hace pocos años. Allí nació y se crio el ilustre poeta sevillano Antonio Machado.

Los tres palacios tienen un día reservado en el que se puede visitar de forma gratuita. Los lunes no festivos, desde las 16:00 horas y hasta un máximo de 200 personas pueden acceder al Palacio de Dueñas. Ese mismo día abre la Casa de Pilatos entre las 15:00 y las 17:30 horas. Mientras que el Palacio de la Duquesa de Lebrija lo tiene marcado los viernes, a las 10:00 horas y con aforo limitado.

A estos tres podría añadir otros muchos, como la Casa de las Salinas, Casa de los Pinelo, el Palacio de los Marqueses de la Algaba, el Palacio de Miguel de Mañara, etc.


Palacio de San Telmo, sede del Gobierno andaluz

Aparte del resto dejo el Palacio de San Telmo, que posiblemente veamos al ir a ver la Torre del Oro y que está junto al Hotel Alfonso XIII, uno de los hoteles más lujosos y conocidos de España y de Europa.

Este antiguo palacio fue, primero, sede de un colegio de marineros, luego, Colegio Naval Militar, sede de la Universidad Literaria y, en el pasado siglo, un seminario diocesano. Y, entre 1848 y 1897, lugar de residencia de los Duques de Montpensier, que son los que lo hicieron más famoso. Sus jardines fueron donados a la ciudad por la duquesa María Luisa Fernanda y son hoy el Parque de María Luisa.

El palacio, que tiene una fachada espectacular, es la sede del Gobierno andaluz desde 1992.


Jardines de Murillo

Situados junto al Barrio de Santa Cruz, son un lugar muy transitado y relajante y sirven de conexión, en muchas ocasiones, entre los visitantes que van de dicho barrio en dirección a la Plaza de España o al Parque de María Luisa.

Antiguamente, formaban parte del Alcázar, siendo conocidos como Huerta del Retiro, hasta que a principios del siglo XX fueron donados a la ciudad y se creó esta zona verde. No son muy amplios, pero sí un precioso lugar de esparcimiento, con glorietas, fuentes, bancos adornados con azulejos y un monumento a Colón. Aparte, cuentan con una amplia variedad de árboles y plantas. Desde el año 2002 están reconocidos como Bien de Interés Cultural.


Real Maestranza de Caballería de Sevilla

Aunque no te gusten los toros, si vas a estar en Sevilla, tienes que ver La Maestranza. Posiblemente sea la plaza más conocida del mundo y una de las más bonitas y peculiares. Se construyó en el siglo XVIII y está ‘integrada’ en la calle Adriano, donde ves algunos de los accesos en lo que parecen simples casas; y hasta las taquillas. No obstante, su fachada principal da al Paseo de Colón y al Guadalquivir, muy cerca de la Torre del Oro.

Cuenta con un museo donde se puede conocer su historia y, en su exterior, está la estatua al torero Curro Romero y de la Condesa de Barcelona, la madre del rey Juan Carlos, gran aficionada a los toros y muy ligada a la ciudad de Sevilla… y al Betis.

Si vas a conocer la Torre del Oro o estás dando un paseo por esa zona de la ciudad o por la orilla del Guadalquivir, no podrás dejar de verla. Para los que la quieran visitar, la entrada es gratuita los lunes de 15:00 a 19:00 horas.


Hospital de los Venerables Sacerdotes

Ya hablé de ellos cuando lo hice de la visita al Barrio de Santa Cruz. Como se puede deducir por su nombre, fue el lugar elegido para que los sacerdotes ancianos pudieran pasar su vejez. Aunque hoy es un museo y sede del Centro Velázquez. El edificio es barroco, la iglesia cuenta con pinturas murales de Valdés Leal, obras que se atribuyen a Martínez Montañés… En el Centro Velázquez se encuentra la pintura ‘Santa Rufina’ de este insigne pintor sevillano.

Entre los últimos atractivos que han añadido se encuentra una Experiencia de Realidad Virtual en 360°. La visita es gratuita para los menores de 12 años y, para el resto, los lunes de 15:00 a 18:00 horas, con reserva exclusiva online.


San Luis de los Franceses, una de las iglesias que hay que ver en Sevilla

Una de las iglesias más visitadas de Sevilla y, posiblemente, el ejemplo mejor conservado del Barroco en la capital de Andalucía. El nombre de San Luis de los Franceses se debe a que la mujer que donó los terrenos, Luisa de Medina, puso como condición que se dedicara a San Luis (Luis IX, rey de la Francia medieval).

El arquitecto que la construyó fue Leonardo de Figueroa, el mismo que hizo la Iglesia del Salvador, el Hospital de los Venerables, el Museo Bellas Artes… Y fue una de las pocas iglesias que no fue incendiada en la Guerra Civil, tal vez por eso conserva casi todo su patrimonio intacto.

Aunque originariamente fue una iglesia construida por los Jesuitas, ha tenido muchos usos después de la expulsión de estos. Hoy día está desacralizada y pertenece a la Diputación Provincial de Sevilla. Se puede visitar de forma gratuita los domingos por la tarde. Y el resto de días, a un precio muy asequible.


Real Fábrica de Artillería de Sevilla, uno de los últimos atractivos que se han abierto

A la espera de que se concluya la renovación total de las históricas Atarazanas, donde se fabricaban los barcos de la Sevilla del Siglo de Oro, y que se podrán ver en los próximos años, sí se ha reformado ya otro de los referentes de esa época gloriosa que la capital hispalense vivió tras el Descubrimiento de América. Se trata de la Real Fábrica de Artillería.

Tras varios años de reforma, allí se ha instalado el Centro Magallanes y se ha convertido en uno de los nuevos puntos culturales de Sevilla, con 9.500 metros cuadrados de espacio. La nueva función que le han asignado es ser «un centro de iniciativas culturales y de emprendimiento e incubación dedicado a esta materia».

Durante su rehabilitación se encontraron restos romanos y, en breve, también se abrirá un recorrido por sus cubiertas, una de las visitas más buscadas en este vetusto edificio. El original se construye en 1565, aunque el actual data de principios del siglo XVIII.


El Museo Arqueológico y el Tesoro del Carambolo

Ya lo dije cuando hablé de la Plaza de España y del Parque de María Luisa, no os vayáis de la capital andaluza sin conocer la Plaza de América. Pues allí, uno de los edificios que la forman es el actual Museo Arqueológico, uno de los principales que merecen la pena ver en Sevilla. Está en el originario pabellón de Bellas Artes que construyó el mismo arquitecto de la Plaza de España, Aníbal González, para la Exposición Iberoamericana de 1929.

Tiene piezas de todas las épocas y de todas las civilizaciones que han pasado por esta zona a lo largo de los siglos. Aunque tal vez su pieza más importante sea el Tesoro del Carambolo -una réplica, la original está a buen recaudo-, el ajuar tartésico encontrado en el conocido yacimiento arqueológico de Camas.

*Ahora mismo se encuentra cerrado por rehabilitación, pero en poco tiempo se volverá a abrir con todas sus maravillas.


Expo del 29, cuando Sevilla volvió a ser puerta de América

La Plaza de España o la Plaza de América son dos de los exponentes que la Exposición Iberoamericana de 1929 dejó en Sevilla. Sin embargo, también dejó muchos edificios que, a diferencia de la Expo 92, se han conservado a lo largo del siglo que ha pasado desde la celebración de esa muestra.

Un paseo por el entorno del Parque de María Luisa, de la Fábrica de Tabacos -hoy Universidad de Sevilla- o de la propia Plaza de España nos descubre algunos de esos edificios peculiares, tan distintos a veces unos de otros y que dejan huella de los países que participaron en la exposición.

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La Plaza de España es el principal referente de la Exposición Iberoamericana de 1929.


Veinticinco son los pabellones de aquella Expo que se pueden aún ver en Sevilla. Algunos de ellos, como el de Portugal o Colombia, aún son consulados de estos países; los de Brasil, Uruguay y México son sedes de la Universidad; en el precioso pabellón de Perú está el Consejo Superior de Investigaciones Científicas; en los de Guatemala y Argentina, el Conservatorio de Danza…

Y, además de todos ellos, también está el Casino de la Exposición, que suele utilizarse como centro cultural y tiene todos los elementos de los casinos de principios del siglo XX.


La Macarena y El Gran Poder, la Sevilla religiosa

Entre las muchas iglesias de Sevilla, hemos destacado la Catedral, El Salvador o la desacralizada San Luis de los Franceses, pero en la capital hispalense hay 125 templos y algunos de ellos son tan conocidos como la Basílica de la Macarena o la de El Gran Poder.

Ambas tienen el título de basílica menor, la última de ellos se lo concedió al Gran Poder el papa Juan Pablo II en 1992. Aunque más que por eso son conocidas por las imágenes que acogen, que se encuentran entre las que más seguidores tienen en La Madrugá y más fervor despiertan. Y no sólo en Sevilla.


Hospital de las Cinco Llagas, puerta y murallas de La Macarena

Si vas a La Macarena tendrás también la posibilidad de ver, justo enfrente, el antiguo hospital de las Cinco Llagas, también conocido como hospital de la Sangre. Se trata de un antiguo edificio que fue construido en el siglo XVI para que fuera hospital de mujeres y concluido por Hernán Ruiz II, el mismo que se encargó del cuerpo de campanas de La Giralda.

Funcionó como hospital hasta 1972 y, desde 1992, es la sede del Parlamento Andaluz. Se puede visitar, aunque tiene que ser mediante reserva, que se realiza a través de la página web del Parlamento de Andalucía, en el apartado ‘Visita el Parlamento’. La visita puede ser grupal o individual, en el caso de esta última sólo se realiza los lunes por la tarde, con un máximo de cinco personas por reserva.

Al lado de la Basílica, por otro lado, está la Puerta de la Macarena, la única puerta que queda en Sevilla de las 13 que había en la muralla de la ciudad, cuyo lienzo se puede ver al lado. Este último es el único tramo continuo que está en pie de lo que fue la muralla de Sevilla, que albergó, durante algunos siglos, a la ciudad más grande de España.


Plaza de La Magdalena, Placita de Santa Marta, la de la Alianza… las Plazas de Sevilla

Para terminar, más que un lugar concreto, he preferido destacar algo que a veces se pasa de largo y que tiene una importancia capital en Sevilla: sus plazas.

Aquí he hablado de la Plaza de España y de su ‘hermana’ la Plaza de América, del tapeo que hay en la plaza de El Salvador o la ‘escondida’ y preciosa Plaza del Cabildo, pero Sevilla está llena de plazas, algunas de las cuales son dignas de visitar por sí mismas.

Alguna más ha aparecido en esta enumeración, como la Plaza de Doña Elvira, Plaza de la Alianza o la Plaza de Santa Cruz, en el Barrio del mismo nombre; o la Plaza Nueva y la Plaza de San Francisco cuando hablamos del entorno del Ayuntamiento. Y no se ha hablado de algunas, como la del Triunfo, que hay entre el Alcázar y la Catedral; o la plaza de la Alfalfa, donde se dice que se originó Sevilla; en Triana, la Plaza del Altozano, a la que llegas si cruzas el puente de Isabel II… Hay tantas.

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La dársena del Río Gualdaquivir, vista desde el Puente de Triana.



No voy a hablar de lo que me dejo y que, en muchos casos también verás si buscas todos estos lugares. Ni he hablado de la Alameda de Hércules, el antiguo paseo de la ciudad, ni de las muchas iglesias y conventos que te vas a encontrar por todos lados, ni de bares históricos, que los hay -el más antiguo de España, entre otros-, ni de la Nao Victoria, que desde hace unos años puedes encontrar en el Guadalquivir… No te preocupes, no me he olvidado de ellos y los conocerás si llegas en una segunda ocasión. A alguno lo nombraré en próximos post, así como los lugares que, seguro, no vas a ver en Sevilla.

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